-"Diciendo esto, su mano temeraria se extiende en hora infausta hacia el fruto: ¡Lo arranca y lo come! La naturaleza se sintió herida; la Tierra, conmovida hasta sus cimientos, gime a través de todas sus obras y anuncia por medio de señales de desgracia que todo está perdido.
La culpable serpiente se esconde en la maleza, y bien pudo hacerlo; porque Eva, embebecida completamente en la fruta, no miraba otra cosa. Le parecía que hasta ahora no había probado nada tan delicioso"-
-Milton, Paraíso Perdido.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario